El impacto político que causó la fuerte victoria de la oposición en las elecciones presidenciales PASO cambió dramáticamente las perspectivas económicas de la Argentina hacia 2020.
Uno de los sectores que más ha sufrido este cimbronazo político fue el energético, donde la regulación gubernamental juega un rol central en la previsibilidad en las reglas de juego, las inversiones y la actualización tarifaria.
Considerando los dichos de Alberto Fernández, el candidato con más chances de ganar las elecciones el 27 de octubre próximo, acerca de desdolarizar las tarifas energéticas, el sector que se encuentra más expuesto a cambios es el de generación, no así el de transporte ni distribución.
Más allá de esto, la incertidumbre acerca de los planes de gobierno y política hacia el sector del eventual nuevo gobierno, se ve reflejado en la prima actual de riesgo país de Argentina, que se encuentra en la zona de los 1.800 puntos básicos.
Ante un eventual Gobierno de Fernández, creemos que las tarifas “se pisarán” lo máximo posible durante el 2020, intentando un inflación más controlada que habilite un proceso de recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores y jubilados.
Así, una posible reformulación de los acuerdos RTI puede tener cierta probabilidad, afectando el flujo de fondos estimado para 2020 y 2021.
En el caso de Transener, si bien el ajuste semestral contempla un peso más que proporcional del componente salarial que de la inflación, vemos con baja chance que sus tarifas sean ajustadas por encima del IPC general.
Así, en medio de esta incertidumbre, contemplamos diversos eventos para nuestra valuación.