1.- El sector continúa con ganancia récord, pero con alta dependencia de Leliq
El sector bancario argentino obtuvo una ganancia de $130.821 millones, un 86% superior al resultado de igual período de 2018 ($70.483 millones). En los primeros seis meses del año, el sector acumuló el 70% de la ganancia generada en todo el ejercicio 2018. Dicha performance se debió principalmente a un alza del 78% del margen financiero. Esto esconde, sin embargo, un comportamiento heterogéneo de los conceptos que componen ese concepto, en un contexto de fuerte suba de tasas de interés propiciada por el BCRA para combatir la inflación.
2.- La intermediación financiera siguió perdiendo peso; el resultado por títulos salvó el semestre
En términos de intermediación financiera, el aumento de los egresos financieros (199% A/A) superó ampliamente al de los ingresos financieros (56% A/A), lo que se tradujo en un resultado neto por intereses negativo en más de $88.000 millones.
En contraste, la ganancia obtenida por títulos públicos (principalmente Leliq emitidas por el BCRA) se cuadruplicó en el último año, superando los $378.000 millones. El resultado por tipo de cambio ($16.725 millones) se redujo en un 14%.
Si eliminamos las ganancias por títulos públicos y por tipo de cambio, el resultado neto del primer semestre de 2019 se convierte en una pérdida de más de $158.000 millones, mientras que el mismo cálculo para el año anterior supera apenas los $17.000 millones. Esto da cuenta del peso relativo que ambos conceptos tuvieron en la primera mitad del año.
3.- El crédito privado creció por debajo de la inflación, con un importante aumento de la morosidad
En un contexto de estancamiento del nivel de actividad, el crecimiento del crédito al sector privado creció sólo 15% en el último año, muy por debajo de la inflación. Los depósitos privados aumentaron un 56% en el mismo lapso.
Asimismo, se observa un importante retroceso en materia de calidad de cartera: el ratio de cartera irregular se ubicó en 4,6% en junio 2019, comparado con 2,0% en el mismo mes de 2018. También empeoró la cobertura con previsiones, la cual se ubicó en 92% a mediados del corriente año (127% un año atrás).
4.- El ratio de eficiencia empeora
El ritmo de crecimiento del resultado neto por servicios (39% A/A) se vio superado por la suba de los gastos administrativos (51% A/A). De esta forma, el ratio de eficiencia (medido como cobertura de gastos administrativos con resultado neto por servicios) cayó de 34% a 31,5% entre mediados de 2018 y 2019.